Es común en la consulta medico deportiva, que el paciente te comente su intención por usar algún tipo de “rodillera” (soporte ortesico para la rodilla) con la finalidad de prevenir algún tipo de lesión o dar más estabilidad a la articulación. Regularmente el comentario viene de ex pacientes, quienes ya sufrieron de algún evento traumático en la rodilla o de quienes han visto lesiones en compañeros de equipo o aunque parezca ilógico, por algún tipo de moda o consejo “experto”.
En esta ocasión, comentaré algunos aspectos basados en la literatura científica que intentan fundamentar la toma de decisiones ante el uso profiláctico o preventivo de una rodillera de contención con varillas laterales (ver imagen).
Es prioritario situarnos primero en el contexto de la rodillera especifica, ya que dar una opinión en función de los diversos tipos de rodilleras existentes en el mercado, sería motivo de una revisión mucho más extensa. En esta ocasión, me permito mencionar que las rodilleras de contenciones laterales regularmente presentan un solo eje para el desplazamiento en flexión y extensión de la rodilla limitando el desplazamiento de la rodilla en el sentido lateral y medial y sólo discretamente en la rotación. Por tal motivo dicha rodillera sólo limitará TEÓRICAMENTE en el sentido lateral y medial.
Bajo este sustento teórico diversos investigadores han encontrado que la presencia de la rodillera puede incrementar entre un 20 a 30% la resistencia de la rodilla ante un estres en valgo (por ejemplo en un golpe lateral a la rodilla). Sin embargo a pesar de que algunos autores reportan una disminución de la incidencia de lesiones otros reportes no apoyan estos resultados. Una situación importante a considerar en la que la mayoría de los investigadores están de acuerdo es que si presentas una lesión con o sin rodillera la magnitud de esta, será prácticamente la misma; esto puede estar en relación con que una vez superado el mínimo nivel de daño para generar lesión el tejido se afectará igualmente.
Por otro lado existen reportes de científicos que incluso han encontrado mayor incidencia de lesiones con el uso de rodilleras “preventivas” debido a varios factores como por ejemplo la disminución de hasta un 12 a 30% de la fuerza de los músculos que extienden la rodilla especialmente a altas velocidades y la pérdida de velocidad y habilidad de ejecución del gesto motor (en función del peso de la rodillera sus cintas y su pobre adaptación al sujeto).
De acuerdo con esto me parece que comprar una rodillera sólo por una moda o por ver al compañero usándola no es un buen criterio para su uso mi recomendación siempre será acudir con el experto y solicitar que te ponga sobre la mesa tus opciones las ventajas y desventajas y decidir de manera informada.
Así que, parece importante dejar el uso de la rodillera para quien realmente lo necesita y siendo prescrita y ajustada por los expertos; ¿no creen?
Por: Dr. Ricardo Quezada González.
Médico especialista en medicina física, rehabilitación y medicina del deporte.
Instituto Profesional en Terapias y Humanidades IPETH. |